lunes, 24 de agosto de 2015

Transporte urbano

Pensaréis que porque escribo sobre este tema, pero es que después de lo que estoy viviendo esta noche, prefiero contarlo.
Ahora mismo estoy en un autobús que va a mi pueblo y lo cogí desde la capital que suele estar a una hora y cuarto de mi destino. Bien, pues este bus salía de su origen a las 23:00, siendo bastante puntual. El trayecto era por costa, es decir, siguiendo la carretera nacional sin tomar autovía, por lo que ese itinerario lo hace más largo de lo habitual, y yo era consciente de ello.
Lo que no sabía era que el itinerario había sido modificado por otro distinto y son ahora mismo las 00:52 y todavía no he llegado a mi destino.
Tengo conocimiento de que suelen poner otro autobús para cumplir parte del trayecto y no hacer dar una vuelta tonta al que suelo coger, pero hoy ese refuerzo se lo han quitado.
Además, esta semana que ha terminado ha sido la fiesta grande de la capital, lo que hace que haya un mayor número de pasajeros y algunos de los ocupantes hayan tenido que estar de pie al inicio del viaje y algunos seguían de pie durante la mayor parte de su trayecto.
Se han vivido momentos de tensión también porque una pareja ha empezado a discutir a voces en medio del pasillo, llamando la atención del resto de ocupantes, con gran número de amenazas del señor a su pareja del estilo de "Te pego un rodillazo y caes en la primera parada donde se abra la puerta" o "Te quito la respiración de un puñetazo".

Seguramente este cambio se haya debido a la gran fiesta de la capital o a que los conductores también tienen derecho de vacaciones, pero ruego que todo vuelva a la normalidad en este medio de transporte que ayuda mucho a los que no disponen de carné de conducir, aunque les gustaría llegar lo antes posible a casa.

Por cierto, llegué a las 1:14 a mi pueblo, por si sirve de dato.

martes, 18 de agosto de 2015

Tauromaquia

Tema de relevancia en estos últimos días, tanto en la prensa como en los medios audiovisuales.
Esto se debe a las grandes concentraciones de anti taurinos reunidos frente a las plazas de toros de Zaragoza, San Sebastián o Las Palmas de Mallorca. En muchas de estas comunidades, la práctica de la tauromaquia está prohibida o restringida por el cambio de gobierno, pero esto se ve solo de manera legal y escrita; en la situación de calle la cosa es distinta. En San Sebastián, la situación es la contraria. La tauromaquia estaba prohibida y volvieron a salir los toros al ruedo.
Muchos de estas concentraciones se volvieron violentas por el ímpetu de los animalistas que mostraron palabras poco respetuosas a las personas que esperaban en taquilla para la compra de la entrada; esa falta se convirtió en una oleada de insultos por ambos bandos, llegando a la actuación de algunos miembros de seguridad para sofocar el ambiente.
Los taurinos defienden su postura alegando que es una de las tradiciones más antiguas de la nación y que como tal, debe seguir adelante, mientras los opositores se acogen a los sentimientos del animal, que es utilizado y machacado hasta la muerte solo para que el torero se lleve como satisfacción sus orejas y con mucha suerte, el rabo.

Lo que más dilema puede causar es que menores entren a esas corridas y vean la muerte del animal, y luego esos padres se quejarán de la violencia que hay en televisión o en videojuegos, tachándolos de repulsivos.

Espero que con esto, muchas personas puedan entrar en razón, podemos respetar visiones, pero no es lo más razonable defender unos ataques que en pocos casos pueden ser contraatacados con el mismo final.

jueves, 6 de agosto de 2015

Situación "estable"

Vale.
El país va mejorando un poco más o eso dicen, pero es una mentira. Puede que últimamente hayan bajado el número de parados, pero parece que no se dan cuenta de la estacionalidad y de los contratos temporales que son los causantes de esas cifras. Esos parados que vuelven a cotizar, trabajan solo para el alivio de poder sacar a la familia adelante unos meses y con la esperanza de que les alarguen el contrato, acto que los empresarios no suelen realizar, ya que sus negocios podrían tener pérdidas si cuentan con un personal que parece excesivo.
Muchas veces, estos capitanes de barco dejan que sean dos o tres los tripulantes que manejen el navío, pero todos sabemos que si no tienen las suficientes manos, el barco va a pique. Eso, ESO es lo que está pasando ahora mismo. Muchos trabajadores se ven desbordados por la cantidad de tareas que deben realizar sin estar especificadas o simplemente se las van sumando a lo largo de las jornadas.

Ese es el caso de un empleado de supermercados que frecuento, donde un día cuando fui, me estuvo contando su situación. Este señor había recibido más obligaciones por el hecho de llevar años allí, donde se vieron incrementadas sus responsabilidades y su jornada, ya que siempre debía salir más tarde de la hora estimada en el contrato para su salida para poder terminar todo lo que le había ordenado y dejar todo listo para el día siguiente. Además, su cabreo se vio cuando entre los mismos compañeros habían desigualdades, como en el hecho de turnos, días libres y servicios.
Mientras lo escuchaba, podía ver en su rostro el cansancio que llevaba detrás y como sus fuerzas podían verse disminuidas si continuaba así. No olvidaré una frase:

"Y todavía hay que esperar a los sesenta y siete"

Y es verdad, la población activa no puede con toda esta presión. De ellos depende las pensiones, los impuestos, las contribuciones, la Seguridad Social; donde no todos juegan limpio (no hablemos de las cajas B que ahora abundan mucho). Lo que más rabia da de esta clase política es la injusticia que se lleva a cabo con los casos de corrupción, donde si un ciudadano de calle cuenta con una irregularidad en Hacienda, lo ponen entre las cuerdas, pero si pertenece a la élite de la cámara, parece que se vendan los ojos y lo dejan pasar. 
Venga tijeretazos a la Sanidad y la Educación, pero ellos no se recortan en sus caprichos como transporte o dispositivos móviles, o de su propio sueldo, bastante elevado para lo que hacen, ya que lo que hacen es meternos de un problema en otro. Y ahora porque nuestra amiga Grecia está peor y es la que predomina en las páginas de prensa. 
La sanidad y la educación son unos ámbitos donde no deberían dejar que flaqueen, ya que sin ellos es cuando realmente el país se hunda. Si todos los jóvenes preparados se van, es normal que los trabajadores de aquí se cansen, porque nadie los pueden renovar y deben esperar hasta la máxima edad para pedir la jubilación. Y es que sin los jóvenes, ¿quién cotizará para que la Seguridad Social pueda seguir adelante? ¿O quién hará más creativo el mercado laboral? 

Puede que el país no vaya tan bien como esperábamos o como lo pintan, pero mejorará.